My dear friends,
solo un dia y se ya se os echa de menos. En fin... Os voy contando.
Mi avion salia de Madrid el sabado a las 13,15, de la famosa Terminal 4 de Barajas. La noche anterior estuve de cena con unos amigos y echando un mus regado con whisky en casa de uno de ellos, de modo que me acabe acostando a las 3,30, sin hacer la maleta y con la sensacion de que cuando me levantase por la mañana me preguntaria que narices habia hecho. Resulta obvio decir que asi fue.
De camino al aeropuerto estaba muy nervioso, como podeis comprender, sobre todo por el miedo a lo desconocido. A la vez, sentia una cierta sensacion de liberacion, del que emprende una nueva vida, o una nueva etapa en su vida. Mis padres estaban mas tiernos que en el dia de la Madre. Llegamos con tiempo, facturamos hasta Manchester (hacia escala en Londres) y cambiamos libras por euros (o euros por libras), nos tomamos un aperitivillo y compre el periodico.
Por fin, llego el momento de cruzar el control de seguridad y despedirme de mis padres. Es curioso, y a pesar de que estare en casa de vuelta dentro de tres semanas, miraba hacia atras lanzando un beso a mis padres con la misma sensacion que antes comentaba.
Llego el momento de quedarse solo, bastante extraño, un poco a caballo entre Paco Martinez Soria y Bill Gates despues de programar su primer sistema operativo. Solo ante el futuro que se abre, al menos durante las horas hasta que llegase a Manchester.
Tras utilizar el pequeño tren subterraneo que lleva a las puertas de embarque de la T4, y esperar a que la mia se abriera, pude meterme en el avion. El viaje, muy tranquilo, nos dieron algo de zampar, muy english, un par de sandwiches y una bebida. Primera impresion de estar rodeado por anglosajones, aunque todavia habia espanyoles y los mensajes eran de cuando en cuando traducidos al espanyol.
No se si siempre la recordare (quedaria muy bonito decirlo, pero seria una fantasmada que quiza raye en lo pedante), pero la impresion que tuve al ver por la ventanilla las costas de Inglaterra fue interesante. Pense en que es la tierra de Dickens, Chesterton, Lewis, Tolkien, Newman, Waugh (este ultimo no lo pense en ese momento, lo pienso ahora para aderezar el relato)... Y ya me he puesto pedante. El caso es que respire profundamente desde el avion el aire de mi nuevo pais. Hay que señalar que hacia un buen dia, despejado, sunny.
Aterrizamos en Londres, en el aeropuerto de Gatwick... y me esperaban cuatro horas por delante. Me acorde de Tom Hanks en su terminal. Despues de echar un vistazo por ahi, en tiendas fundamentalmente, me dirigi a una cafeteria, dispuesto a hacer mi primera compra en Inglaterra. Tenia que probarme en ingles. Mi intencion era tomar un refresco que en esa tienda llamaban Frescato, de chocolate y no se que mas con helado. Esa era mi intencion, y por eso lo pedi... El caso es que no se como, ni por que, cabe con un chocolate caliente. Con el calor que hacia! Bajon al comprobar mi nivelon mi ingles.
Eche una cabezadita sin dejar de abrazar mi mochila de mano (por si las mosquis) y luego lei un poco a Newman e hice unos rezos mientras esperaba el transfer.
Fui capaz de subir al avion y sentarme en mi asiento, esta vez gracias a Dios ventanilla, para poder contemplar esa alfombra de retales verdes de todo tono por la cual hemos visto las andanzas de Pickwick, del Vicario de Wakefield, de Emma Thompson, Kate Winslet o Hugh Grant,... Es lo que pasa, uno se pone asi cuando entra en territorio britanico. Tiene sensacion de que todo se detuvo en, como era, la epoca victoriana (je, je): Sherlock Holmes, la niebla londinense, Fleet Street, esas grandes fincas verdes pobladas por personajes de Jane Austen,... Uno se cree novelista.
Llegada a Manchester. Nervios porque habia quedado con uno del colegio mayor donde vivo (Joe) para que me recogiese, pero el unico dato que le di es que mido casi dos metros. Temor... que se confirma cuando salgo y no parece que nadie me espere. Al principio nervioso, sudo, pregunto a un par de personas "Who are you waiting for?". Pero no, yo no soy Mr. Knowles.
En un arrebato de audacia (?) decido llamar a Greygarth. Me lo coge el mismo Joe y logro explicarle que estoy en el aeropuerto. Me dice que creia que llegaba a las 10 (?), hora y media mas tarde. Le explico como voy vestido (tengo que buscar "a rayas" en el diccionario) y el me dice que llevara un Golf. Respiro y me creo el rey del bambo por haber solventado mi primer problema.
Por fin, llego a Greygarth. Mantengo con Joe una conversacion medianamente comprensible de camino. Por supuesto, primeros momentos de aturdimiento ante el hecho de que conduzcan por la izquierda.
Antes de decirme la habitacion, llego a tiempo para hacer el examen de conciencia con el resto de los de la Obra que andan por ahi: dos. Glup. Al dia siguiente pude comprobar que hay mas, aparte del director, que esta fuera esta semana con unos chicos, en Glasgow. Pero me da un poco el tono del asunto.
Despues de ver como terminan de ver el partido los que lo estaban viendo, Fr. Paul y otros (solo recuerdo que estaba un negro, que todavia no se como se llama), subo a la habitacion y me acomodo dispuesto a dormir largo y tendido, nunca mejor dicho. Pero llega Bill para presentarme a Alfonso, un sevillano que lleva por aqui unos meses y me cuenta buena parte de sus experiencias. Prefiero no agobiarme.
Que sobre mi habitacion? En Greygarth, cualquier ventana esta esperando a ser visitada por el rostro seco de Anthony Hopkins o el espiritu de los otros (los de Henry James, no los de Amenabar). La ventana de mi cuarto, de dos hojas -de las cuales solo una se puede abrir, deslizandola hacia arriba-, esta continuamente lanzandome llamadas para que me asome en camison y pegue un grito al cochero que deberia estar esperando frente a la puerta con el coche de caballos. Greygarth es una casa vieja. Pero siendo inglesa uno lo considera maravilloso. Mejor, no es vieja, es antigua, añeja.
Tengo un lavabo en mi dormitorio, una mesa, silla, armarios, etc. Me acuesto tratando de recuperar sueño.
El domingo, ayer, fue mi primer dia viviendo en Manchester y fue intenso. Fue una buena idea venir en sabado para poder disfrutar del domingo.
Participe con los demas de la casa en la oracion previa a la Misa. Estabamos cinco, aunque faltaba Joe. Mark leyo unos textos de los que no entendi ni papa, mas que de cuando en cuando un "Mother Mary" o cosas por el estilo, retazos sueltos. Luego la Misa, que pude seguir con un Misal. La celebra Fr Michael creo que se llama, aunque no le he visto por aqui mas que para la Misa, a ver si me entero donde vive. Os aseguro que fue muy emocionante para mi.
Despues de la Misa, como a lo largo de todo el dia, vagando un poco, haciendome al horario, a los tipos de comida, sonriendo como los chinos de los "todo a cien"... Despues de la Misa, desayuno abundante: huevos fritos, bacon, pan tostado, etc., etc.
Y luego, aventuron: cogi el autobus por vez primera -aqui son todos de empresas privadas- y me fui a dar una vuelta por el centro de Manchester. Acostumbrado a Madrid, creo que esto se me hace manejable. Lo mas llamativo es que todo estaba lleno de banderas inglesas: muy representativo el hecho de haber aterrizado en la perfida Albion el mismo dia en que ganaban su primer partido del Mundial. Parece que aqui celebrant muy efusivamente las victorias. Que locos. Todos con sus camisetas y sus banderitas, en coches, tiendas, puestos de venta ambulante... Eso si, mucho friqui con pinta de hooligan por las calles del centro de Manchester que es como una gran tienda en si mismo. Ayer hizo mucho calor, eso si, seguramente cerca de los 30 grados, aunque la humedad lo hacia mas insoportable. Se ve que he llegado en la mejor epoca.
La verdad es que me dio un poquito el bajon paseando en soledad por las calles mancusianas, no se si por lo fea que es la ciudad (lo es), porque en el desayuno habia estado mas perdido que Amundsen en las conversaciones o simplemente porque no habia recuperado el sueño suficientemente. En fin. Me da la sensacion de que hay que hacerse fuerza para ser optimista y evitar los subibaja animicos que se producen, como es logico, cuando uno se adapta a una nueva situacion. Me lo estoy tomando con mucha calma. Aprender y ayudar. Ir adaptandome. A la espera de que llegue el disfrute total (si, yo creo que llegara, claro que si).
A la vuelta, tomamos un aperitivo de domingo y comimos (a la una de la tarde). Es una comida mas ligera que la española, el famoso lunch. Luego tuvimos un rato de tertulia, tambien con los demas estudiantes que andan por aqui y deseen unirse (un italiano, un coreano, un mexicano que hoy se va, y creo que un maltes, y el famoso negro del que os hablaba antes).
Despues, rezamos el rosario en el oratorio y cada mochuelo se fue a su olivo. A las seis de la tarde tuvimos la cena, dinner o high? tea lo llaman aqui. Algo frugal, una mezcla entre salado, dulce, como una merienda cena. Luego tuvimos el circulo de formacion que los de la Obra solemos tener cada semana y un rato de tertulia entre nosotros. Y a ultima hora una bendicion por ser dia de fiesta. A las diez menos cuarto de la noche esta el supper, que es como una leche con galletas, antes de ir a la cama. La verdad es que ayer me dolia la cabeza por el esfuerzo de hablar y pensar en ingles, menos mal que ya me avisaron que pasaba.
Hoy ha sido todo mucho mas rodado. Ya tengo una hojita con las oraciones cristianas en ingles.
Os pido que receis por los demas de la Obra que viven conmigo: Xavier (catalan, el director del Hall, al que de momento solo conozco por correo), Mark y Joe (ingleses de pura cepa, el primero de forty odd, cuarenta y pico, y el segundo de algo menos de cuarenta, intuyo), Bill (ingles tambien, mas de sesenta anyos, lo mas parecido a Clarence, el Angel de la guarda de George Bailey -Que bello es vivir!-, muy acogedor y algo histrionico para lo que suele ser la tipica imagen del british), Aaron (universitario filipino), Felix (malaguenyo que lleva aqui media vida de sus 36 anyos, estudio Derecho en Oxford y ahora trabaja "as a lawyer") y Fr. Paul (de unos cuarenta con cara de ninyo). Fr. el otro (creo que Michael) ya os dire, pero por si las moscas id rezando tambien por el.
(Ya estoy averiguando mas cosas sobre los curas, pero ya os contare con detalle. Es mas lioso de lo que parecia. I am in a muddle with that -aprendi ayer la palabra y tenia que usarla.)
Hoy todo ha sido mas tranquilo. He estado viendo el partido Australia-Japon del Mundial para hacer oido. Por la mañana trabaje, hasta que entro la Administracion que limpia la casa en la sala del ordenador, de modo que aproveche para estudiar un poco de ingles y salir a comprar espuma de afeitar, gel y betun, en el Lidl de aqui al lado!, ademas de unos sellos. La que me vendio los sellos habla ingles peor que yo, con un acentazo veramente patetico.
En el lunch, estuvimos solo cuatro, a ratos solo yo con Aaron, de modo que pudimos hablar con mas tranquilidad. Me dijo que esto es un "chaos", que me acostumbre. Yo estoy encantado con el "chaos".
Me he traido de acompañamiento un par de libros de Chesterton y una antologia de cartas del cardenal Newman. En español. Para leer en ingles prefiero algo mas estilo "Teo va al zoo" y esas cosas.
Bueno, seguire narrando desde aqui. Cuando uno pone sobre el papel las impresiones le ayuda a valorarlas mejor y a disfrutar con ellas. Se ve que es una buena terapia.
Podeis estar seguros de que se os echa de menos.
Un abrazo fuerte para cada cada un@. Plis, rezad por mi.
